No veo tele. No vemos tele en mi casa; al contrario, la tendencia es a la baja. No tenemos servicio de cable y con la antena disponible, la clásica de dos patas en forma de letra vé y quebradas por lo demás- recibimos la señal de Caracol, RCN y Señal Colombia. Nada de CityTV, nada de nada. Pero como la tendencia es a la baja el hecho no desvela, bueno, excepto porque a cuatro días del Mundial lamento no tener un plasma de mínimo 40 pulgadas.
Anoche, sin embargo, me ganó la caja mágica y me enchufó a Rosario Tijeras. Además de la belleza de la Yepes, es fácil rendirse ante una producción tremendamente bien dirigida, creible de cabo a rabo. Debo admitir, no obstante, que el capítulo me dejó una gran resaca. Apagué el TV pero quedó la imagen de la Colombia que no quiero; de la Colombia que detesto: el país retratado anoche; el de la "gente bien" que juega tenis con la traquetamenta en el Campestre de Medellín.
Leo mucho. Es lo que hago a cambio de ver tele. Terminé con el café de esta mañana la lectura del ensayo "Consider the Lobster" de David Foster Wallace. Con el Festival Anual de la Langosta en el estado de Maine en Estados Unidos como trasfondo, Wallace trata el tema de si sienten ó no dolor las langostas al ser hervidas vivas.
Qué tiene que ver Rosario Tijeras con el dolor de la langostas, es preciso aclarar a estas alturas. Mucho, pienso yo. Wallace analiza si el motivo por el cual tanto los chefs que las preparan como los gourmets que se deleitan degustándolas eluden el tema del sufrimiento del crustáceo se debe a que, como resultado de su razonamiento creen que el asunto es una pendejada, o a que sencillamente optan por no pensar en ello. Y que si fuere por esto último, ¿cuál es la razón para que la gente ignore asuntos que tienen todo que ver con la ética de su cotidianidad?
Correlaciono a nuestros traquetos con hervir vivas las langostas. Creo firmemente que además de policías y soldados se necesita rechazo y presión social en contra del narcotráfico y la ilegalidad que en Rosario Tijeras definen nuestra colombianidad, nuestro ADN. Lo que vi anoche en la tele no me gustó. Sueño con vivir en un país basado en la legalidad en el cual esos programas sirvan para mostrarnos lo que fuimos, el fondo que tocamos y como retrato de lo que nunca jamás debemos volver a ser.
Remato como Wallace, conectando la estética con la moral para concluir que hay límites en lo que aun las personas más inquietas están dispuestas a preguntarse. Por Colombia ojalá no fuera así para que la próxima vez que usted se siente a ver a Rosario Tijeras se pregunte qué está haciendo para darle una vuelta a todo esto.
Pues si, todo tiene que ver con todo y que mas que una interpretacion a nuestra television colombiana, relacionada con nuestra etica cotidiana, con la importancia de tomarnos un momento para pensar en el transfondo de los mensajes, necesitamos ciudadanos pensantes, criticos de su propia cultura,
ResponderEliminarme gusta tu Blog
" todo esta ligado con, todo, el efecto mariposa donde cada uno de las cosas que pensamos y hacemos involucran la existencia humana, somos un colectivo de viajeros por la tiera, donde es necesario lograr una armonia en medio de la diferencia para lograr alinear nuestras apetencias e intenciones, que son las mismas en el fondo convivir unos con otros."
Felicitaciones por el Blog interezante
recomiendo estas peliculas con relacion al tema de hoy Babel, Quien quiere ser millonario, efecto mariposa
gracias feliz noche